NAOKI URASAWA:

ANATOMÍA DEL NOIR EN MANGA
SERGIO HERRERA

S i hay un autor japonés que lleva décadas surfeando por distintas aguas del género,ese es Naoki Urasawa. Thriller psicológico, investigación criminal, conspiraciones, espionaje, ciencia ficción detectivesca… Urasawa ha bailado entre todas esas variantes sin dejar de sonar nunca a Urasawa. Su prestigio internacional

Pero reducir a Urasawa a Monster sería casi tan injusto como reducir el noir a detectives con gabardina. En Master Keaton encontramos un noir de investigación y espionaje con un antiguo miembro del SAS convertido en investigador de seguros. Pluto toma una historia de Astro Boy de Osamu Tezuka y la transforma en un formidable relato policial de ciencia ficción: un auténtico techno-noir protagonizado por un detective robot que investiga una cadena de asesinatos. Billy Bat se lanza de cabeza al noir conspirativo y paranoico, jugando con secretos, crímenes y acontecimientos históricos; y 20th Century Boys hace algo parecido desde una gigantesca conspiración que nace en los juegos infantiles de un grupo de amigos y acaba amenazando al mundo entero. Incluso Pineapple Army permite descubrir al Urasawa más cercano al thriller militar y de mercenarios.

Y todo eso convive en la bibliografía de un autor capaz de cambiar de registro por completo. Ahí están también Yawara! -su popular historia sobre una joven judoka-, Happy! -centrada en el tenis- o Asadora! -que mezcla aventura, misterio y el  Japón de posguerra-. Ese es uno de sus mayores encantos: sabe cambiar completamente de escenario, pero se le reconoce con sólo abrir unas páginas.

En diciembre de 2024 los aficionados españoles tuvieron, además, una ocasión muy especial para comprobarlo de cerca. Naoki Urasawa visitó por primera vez Barcelona de manera pública como invitado de honor del 30 Manga Barcelona. Y no se limitó a asistir, también se encargó de dibujar el cartel oficial del aniversario. En él reunió a personajes de varias de sus obras frente a uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad, la Sagrada Familia. Tenma, Kenji, Yawara, Billy Bat y compañía parecían haber quedado todos juntos en Barcelona.

No se me ocurre una imagen mejor para resumir la carrera de Urasawa: mundos y personajes completamente distintos reunidos bajo una misma firma. Y, entre todos ellos, algún monstruo que quizá sea mejor no perder de vista.

Y, naturalmente, si hablamos de Urasawa hay que hablar de Monster.

Publicada originalmente en Japón entre 1994 y 2001, Monster nos lleva a la Alemania de los años ochenta para presentarnos al doctor Kenzo Tenma, un brillante neurocirujano japonés que trabaja en Düsseldorf. Tiene una carrera prometedora y el futuro prácticamente resuelto, hasta que una noche se encuentra ante una decisión que marcará su vida. Dos pacientes necesitan una operación urgente: Johan, un niño que ha recibido un disparo en la cabeza y que llegó primero al hospital, y el alcalde de la ciudad, trasladado momentos después en estado crítico. La dirección ordena a Tenma abandonar al niño y operar al político. Tenma decide que una vida no vale más que otra y continúa con Johan.

Salvar al niño. Y ahí empieza todo.

Contar mucho más sería hacerle un flaco favor a quien todavía no haya leído Monster. Basta decir que, años después, Tenma descubrirá que aquella decisión aparentemente incuestionable desemboca en consecuencias terribles. Urasawa convierte entonces la historia en una persecución por Alemania y Europa Central en la que caben asesinatos, policías, hospitales, orfanatos, secretos de la Guerra Fría y personajes que entran y salen de la trama dejando casi siempre alguna herida detrás.

Pero el verdadero noir de Monster no está solamente en los crímenes. Está en sus preguntas: ¿puede una buena acción provocar el mal? ¿Hasta dónde llega la responsabilidad de quien salva una vida? ¿Un monstruo nace o lo fabrican quienes lo rodean?

Johan Liebert es un personaje inolvidable del manga porque Urasawa entiende que aquello que no vemos puede resultar mucho más inquietante que aquello que se nos enseña. Monster tiene pistolas, cadáveres y persecuciones, sí, pero su arma más poderosa es la tensión. Y también ese dibujo aparentemente sencillo con el que Urasawa consigue que una mirada, una habitación vacía o una sonrisa duren en nuestra cabeza mucho más que la viñeta o página que ocupa.

En España, Planeta DeAgostini comenzó a publicar Monster en 2001 en una primera edición de 36 entregas que concluyó en 2004. Años después regresó bajo Planeta Cómic en una magnífica edición especial de nueve volúmenes, iniciada en 2009 y hoy integrada en su Biblioteca Urasawa.

El anime llegó a la televisión japonesa en 2004 de la mano de Madhouse y adaptó la historia a lo largo de 74 episodios. En España apareció en DVD en 2007 de la mano de Jonu Media, con doblaje castellano, y también pasó por canales como Buzz y K3 en catalán. Actualmente Jonu ha recuperado la serie y prepara una nueva edición de aniversario en Blu-ray y DVD. No puedo dejar de resaltar la gran calidad de esta adaptación animada y, muy especialmente, el magnífico trabajo realizado en su doblaje al castellano.

 

 

*Sergio Herrera se describe a sí mismo como viejo otaku, redactor cuando saco tiempo y friki total desde que me levanto.

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